Muchos medios se han hecho eco de aquello de lo que Facebook presume: que más de 800 millones de usuarios se conectan sólo desde su dispositivo móvil (el 80% de los ingresos por publicidad de la red social son por acceso desde móvil) y que se ven más de 100 millones de horas de vídeos al día.

El primer dato es impresionante; otro ejemplo de la importancia de tener más que en cuenta el público dueño de smartphones y tablets. Pero el segundo, además de sorprendente, es engañoso.

Como nos demuestra el vídeo anterior, ya se considera una visualización si has reproducido el vídeo durante sólo 3 segundos, y esto teniendo en cuenta ¡que Facebook te los reproduce solos! Y que no importa que el vídeo tenga el audio silenciado. Ya eres una visualización más para ese vídeo.

Video marketing en Facebook: ¿Te afecta como creador?

De lo que más se quejan los creadores del vídeo es de cuánto afecta esto a los creadores, ya que muchas veces sus contenidos son descargados de Youtube u otras plataformas y se vuelven a subir a Facebook, proporcionándole dinero solamente al nuevo uploader, que no se ha esforzado nada. A veces, lo máximo que ha hecho ha sido editar el vídeo para quitarle el logo del creador original.

Pero el mayor beneficiado aquí es Facebook, que “vende” sus cifras a las empresas, intentando demostrar el poder que tiene no sólo el videomarketing (que lo tiene) sino especialmente en su plataforma. El problema es que además del engaño en las cifras debido a lo fácil que es sumar visualizaciones (y que se te llene el feed de vídeos, cada vez más de ellos), tenemos la cuestión de que Facebook prioriza los vídeos subidos a su propia plataforma y no los externos. Como nos explican en el vídeo, una cuenta con más de 1 millón de likes obtiene de un mismo vídeo resultados tan distintos como los siguientes:

3,2 millones de vistas y compartido 140 veces (vídeo subido a Facebook) contra un alcance (reach) de 100.000 y 1000 likes.

La importancia de tus contenidos en tu propia web

¿A dónde quiero ir con esto? A que está claro que hoy en día, tanto creadores de contenidos como empresas no pueden prescindir de las redes sociales para hacerse notar, pero al igual que estos datos de Facebook engañan, tenemos otro caso como el de Twitter, que no logra encontrar una estrategia para que, por un lado, los usuarios dejen de abandonar la red, y por el otro, que las empresas apuesten por la publicidad, y de este modo dejar de perder dinero.

Estos canales son fantásticos para la promoción pero nunca debemos abandonar nuestra propia web.

Es verdad que hoy Facebook premia que subas un vídeo a su plataforma y hará que “te vean más” que si simplemente pegas un link. Pero, ¿realmente te están viendo más?

El caso de otras redes que hoy son dadas por muertas (por más que la gente quiera seguir resucitando a Google Plus) y el de los datos engañosos de Facebook, junto con el tambaleante Twitter, nos hacen ver que las estrategias cambian y lo que funcionó ayer, hoy es historia, y así será con lo que funciona (o nos dicen que funciona) hoy. Sin embargo, el tener una carta de presentación como un sitio web bien diseñado y actualizado nunca pasará de moda; simplemente se pondrá al día con las nuevas tecnologías y costumbres (otra vez, la creciente tendencia móvil).

¿Qué opinas y cuál ha sido tu experiencia?