Parece que la nueva estrategia que todo el mundo está aplicando o a punto de aplicar es el marketing de contenidos. ¿Cuál es su relación con el SEO y ha llegado para reemplazarlo? ¿Podemos saturarnos de contenido?

Marketing de contenidos y reputación

Esta estrategia – que lleva ya muchos años poniéndose en práctica pero se habla cada vez más de ella – consiste en crear contenidos que la audiencia encuentre interesantes y útiles, y quieran compartir. Generalmente, se intenta escribir o publicar todo tipo de contenidos (artículos, infografías, vídeos) que informen y eduquen, sin hablar de los productos y servicios que estamos intentando vender (a nadie le gusta darse cuenta de que le están intentando vender algo).

Sin embargo, como en casi todos los ámbitos, el objetivo final sí que será el de vender o promocionar algo. Pero, a diferencia del copywriting, más orientado a la publicidad y las ventas, ofrecemos grandes cantidades de contenidos y conocimientos “por amor al arte”.

La idea es que los contenidos estén estrechamente relacionados con nuestra área de trabajo y logremos la confianza de los usuarios (léase, potenciales clientes) sin que sientan que estamos intentando venderles algo. Gran cantidad de blogs se han convertido en puntos de referencia en diferentes temas y acudimos a ellos con frecuencia para saber más, y lo más probable es que si en algún momento, esa persona o empresa nos ofreciera algo, le haríamos más caso que a otros “desconocidos”.

De esta forma, el marketing de contenidos nos ayuda a mejorar nuestra reputación online, pero también puede ayudarnos con respecto al posicionamiento de nuestra web.

El #marketing de #contenidos mejora tu reputación y tu posicionamiento

Marketing de contenidos y posicionamiento

El SEO no es de mis temas favoritos. Hay demasiados pseudo-expertos con gran cantidad de técnicas bajo la manga que prometen colocar tu sitio en las primeras posiciones de Google para luego fallar estrepitosamente (y sin embargo, las empresas los siguen contratando).

Además, el marketing de contenidos parece haberse convertido en el nuevo SEO. Atrás quedan aquellas estrategias de llenar el footer de frases repetidas con enlaces (que nunca deberían haber existido y ahí siguen en muchas webs), párrafos enteros en negrita o artículos repletos de palabras clave que los hacen ilegibles (pero todo sea por el posicionamiento).

El aspecto positivo del marketing de contenidos es que si nos centramos en escribir contenidos de calidad, tendremos lectores contentos, que no dudarán en compartirlos y en volver por más. Por supuesto, existen otros problemas; ahondemos en dos de los principales:

Todos a lo mismo: La saturación de contenidos

Como todas las tendencias, si el otro lo hace y le funciona, entonces yo también. Y esto es lo que está pasando con el marketing de contenidos: es barato, es relativamente fácil (a todo el mundo le gusta hablar de lo que sabe y / o a lo que se dedica) y está de moda.

¿Cuál es el obvio resultado? La saturación de contenidos. Tenemos tantos artículos para leer, tantos tweets que llenan nuestro timeline y tantas imágenes e infografías compartidas mil y una veces que no hay tiempo ni ganas de verlo todo. Si se te ocurre una gran idea para un artículo, seguramente ya haya más de uno escrito y, aunque puedes dar tu propio punto de vista único, nadie lo leerá si no se posiciona bien o no se comparte.

Otro problema y algunas sugerencias:

¿Contenidos? Yo lo que quiero es vender

Todo muy bonito, pero si lo que yo quiero es vender, me da igual que la gente me lea y comparta mis contenidos, si ahí termina la cosa.

Una opción viable es combinar el marketing de contenidos con el copywriting: muchos bloggers comparten contenidos informativos e interesantes y, al final del artículo, añaden la opción de suscripción a un newsletter (una buena forma de conseguir emails de clientes potenciales) o la de descarga de un ebook (otra manera de aumentar la visibilidad y mejorar la reputación).

Los titulares atractivos, con “gancho”, las landing pages bien diseñadas y las campañas por email son una buena combinación o continuación para la estrategia de marketing de contenidos, de modo que podamos contactar a aquellos usuarios interesados e informar acerca de nuevos productos, promociones o servicios.

¿Cuál es tu estrategia actual? ¿Qué seguirías haciendo y qué cambiarías?